lunes, 18 de octubre de 2010

Afghani skunk

Y el boludo ese que hacía gestos grandilocuentes y decía cosas como “qué bien resinada” “puro tricoma” “buenos humos” y un poco se parecía a cafrune pero no era porque a cafrune lo mataron los milicos, o a sai baba me parece, o uno de esos así como este que son viejos y tienen barba y pelo largo pero igual no importa porque yo estaba en una casa a la que iba por primera vez con una persona a la que veía por segunda o tercera vez, sentada en un sofá grande y muy cómodo, tomando mate y fumando diferentes clases de variedades, mirando fijo una Mazar con envidia y ganas de robarla.
Y además, antes de llegar habíamos fumado hash tirados en una cama que estaba toda rodeadas de indoors. Eso fue lindo, el hash te da tranquilidad y te pierde un poco, pero no te bajonea, te da bienestar.
Ese es el cuadro de situación. Mucho tricoma, mucho fotoperíodo y genética y sustrato y lombrices californianas.
Incluso cuando me iba y me dijo “ya conocés mi casa, las puertas están abiertas para vos” haciendo gestos de candidato presidencial mezclado con predicador del camino, me resultó detestable, aunque su gesto debiera haberme producido una mejor impresión de él.